Éste es un relato, escrito por causa de una tarea para la profesora de lengua, cual pedia que hicieramos un cuento en el que haya una especie de laberinto mental, en el que no se pueda salir, y ciertamente éste no tiene fin, por ello le nombré como el título lo expresa...
-¿Acaso tu piensas que lo sabes todo?, pues te diré algo que sí sé con certeza, todos lo sabemos...
Puedes creer en que aquel Dios, del que todos hablan, lo creó todo, o que son solo cuentos de hadas y la ciencia encuentra teorías más razonables. Piensas en que hay personas que conocen más, y otras menos. Reconoces a la lengua que hablas como algo indispensable. Decaes en la sociedad como uno más, y vives la vida a expensas de ellos. Mueres en soledad, pero vives para soslayarla.
Si lo piensas no encuentras racional ninguna idea, pero te es imposible concebir tal idea.
Lloras por la hecatombe, por la imposibilidad, por la vida eterna, sin importar saber de algo.
Compartiré contigo cuales saberes te serán precisos para responder a todas tus preguntas, las que te haces, te harás y las que no te harás.
Primero: cuando piensas en algo, esa idea es una conciliación de los datos obtenidos por los cinco sentidos junto con el instinto y el ácido desoxirribonucleico que contienen los núcleos de tus células.
Segundo: cada imagen que denotas por medio de la vista, es un acoplamiento de muchas de éstas, cual junto con los otros sentidos les da un sentido de orientación a tu cuerpo, tanto de área geográfica como mental.
Tercero: Insinúas no entender nada a la perfección realmente, pues no existe perfección, más si la palabra misma siquiera lo es, pues solo es el intento de la suma entre utopía y realidad.
Tercero bis: aquello que ahora ves, pero sabes que no descubres, aunque perfección no exista, es la simplicidad de su existencia en todos los aspectos, la respuesta de tu incertidumbre.
Cuarto: Cómo, cuándo, y qué vives, son las respuestas de tu ignorar respecto a tu forma de ser.
Quinto: Ninguno de las anteriores cuatro reglas son directamente correctas ni racionales con la forma en que puedes decidir ver el funcionamiento del cosmos, pero te da una idea de cómo, aunque efímera, te pueden hacer cambiar de pensar, con el mismo raciocinio que tomaron los sofistas en la época de Sócrates...
-En verdad me lo creí todo, fue como engullirme todo de un solo bocado. Pero pensándolo más claramente, ¿no tiene cierta razón acerca de lo que dice?.
-Ésa es tu misión, tu alegato es el único valiente para ti, y eliges tragarte colosal mentira, abismal verdad, o parcial realidad.
-Yo elijo, pero cómo puedo elegir si esta es una base de una filosofía, sería como cambiar totalmente mi personalidad, ¿cuál es tu estrategia para hacerme creer que ésta es mejor?
-No te mentiré. Todos, cada vez que hablamos, estamos queriendo introducir en la mente del otro, tanto directa como indirectamente, nuestras ideas. Ésta forma de pensar quizás nadie la haya aceptado, pero como lo pienso yo, el mensaje que nos trata de indicar es que no hay que inventar ni “rellenar aquellos huecos en los que sólo ignoramos lo que hay realmente, con material superfluo o irreal, si se quiere”. Sólo hay que aceptar el hecho de que no sabemos qué hay detrás del telón.
Para el que no llegó a comprenderlo, les digo brevemente, el maestro le dice de una forma de pensar que tiene sobre la forma de ver las cosas, pero al final de su discurso le dice que nada de lo que dijo es racional si se lo ve desde otra perspectiva, la cual puede serla (ser racional). El estudiante cavila sobre si realmente es racional tal anécdota y el maestro temina dándole la respuesta a ese laberinto (que lleva a otro) o código de la forma de vida, la cual dice que no hay que dar por sentado las cosas que no sabemos, que hay que aceptar cuando no sabemos algo.
Cuando en la vida ya no hay límites, la experiencia propia cambia al ser que convive en la sociedad.
viernes, 13 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
"El juego de Dios"
Sé y comprendo lo hartos que deben de estar, si leyeron mis artículos anteriores, sobre mi pensar de la existencia de Dios y como divago con ello. Pero me temo que ésta es mi última idea sobre lo que pensé de cómo explicar lo que siento por esa fe.
Imaginese que por el año 1700 ya existía la computadora, y todo lo que conyeva para que ésta funcione, y recién salían los juegos electrónicos. Sumarle a esto que el juego que hizo furor era uno que intentaba asimilarse más a la realidad, con unos gráficos deprimentes para los que se encuentran hoy en día, pero habiendo cosas tales como personas que podían volar de la nada y otras que tiraban rayos... Con el tiempo la tecnología avanzó, y los juegos con ella. Salieron diferentes versiones de este juego, pero con cada paso que iba dando cada una de estas versiones hacia una mejor, se fueron recortando a ser sólo unas pocas. El hecho de que se hayan recortado las versiones era que la que fueron elegidas para seguir produciéndose las más racionales y similares a la realidad, pero siempre todas con algunos pocos defectos tales como que después de que tu personaje muera iba volando al cielo...
Pasaron décadas y décadas, los chicos demandaban más gráficos y más similitud a la realidad, y eso fué pasando.
Ahora sí, yo me paro en la historia unos años antes de que todo esto del juego termine de frabricarse... En una charla entre dos chicos:- Y si... ahora que me compré el Humanoid versión 25.7.6 con la opción de poder devolverle los productos fallados a los supermercados me divierto al máximo.
- Si... ¿sabés lo que estaba pensando yo?, ¿cómo pudieron jugar nuestros antepasados a los Humanoid de versiones anteriores como en la que había ángeles y todo eso, no les parecía aburrido jugar a algo tan raro y tonto como un juego en el que hay ángeles?
- Sabes lo que pasa, la gente en ese entonces creía que podían ser reales, como tantas otras cosas, y como ahora encontramos otras ideas sobre lo que vivimos, que son más coherentes, como la teoría de la evolución de Darwin, que para mi ya tendría que tomarse como una ley porque no veo nada que refute los documentos de las tantas experiencias y la misma naturaleza para el ojo humano... pero bueh, como te digo, las creencias son las que se encargan de cubrir donde todavía no está la ciencia para explicarlo, y cada vez que se encuentra algo nuevo de la ciencia, se va quitando lo viejo de la creencia...
- Aaah, ya comprendo, o sea que dentro de unos años los juegos de hoy en día, donde podemos vivir en el cielo después de la muerte, van a pasar a ser de la serie de ciencia ficción, porque se va a encontrar que eso no es para nada real...
- Exacto, es solo cuestión de ir quitando clavos sueltos.
PD: La imagen del Resident Evil 5 (la de arriba de este postdata) es para mostrarte cómo te quedan los ojos después de 5 horas de vicio con el jueguito...
Imaginese que por el año 1700 ya existía la computadora, y todo lo que conyeva para que ésta funcione, y recién salían los juegos electrónicos. Sumarle a esto que el juego que hizo furor era uno que intentaba asimilarse más a la realidad, con unos gráficos deprimentes para los que se encuentran hoy en día, pero habiendo cosas tales como personas que podían volar de la nada y otras que tiraban rayos... Con el tiempo la tecnología avanzó, y los juegos con ella. Salieron diferentes versiones de este juego, pero con cada paso que iba dando cada una de estas versiones hacia una mejor, se fueron recortando a ser sólo unas pocas. El hecho de que se hayan recortado las versiones era que la que fueron elegidas para seguir produciéndose las más racionales y similares a la realidad, pero siempre todas con algunos pocos defectos tales como que después de que tu personaje muera iba volando al cielo...
Pasaron décadas y décadas, los chicos demandaban más gráficos y más similitud a la realidad, y eso fué pasando.
Ahora sí, yo me paro en la historia unos años antes de que todo esto del juego termine de frabricarse... En una charla entre dos chicos:- Y si... ahora que me compré el Humanoid versión 25.7.6 con la opción de poder devolverle los productos fallados a los supermercados me divierto al máximo.
- Si... ¿sabés lo que estaba pensando yo?, ¿cómo pudieron jugar nuestros antepasados a los Humanoid de versiones anteriores como en la que había ángeles y todo eso, no les parecía aburrido jugar a algo tan raro y tonto como un juego en el que hay ángeles?
- Sabes lo que pasa, la gente en ese entonces creía que podían ser reales, como tantas otras cosas, y como ahora encontramos otras ideas sobre lo que vivimos, que son más coherentes, como la teoría de la evolución de Darwin, que para mi ya tendría que tomarse como una ley porque no veo nada que refute los documentos de las tantas experiencias y la misma naturaleza para el ojo humano... pero bueh, como te digo, las creencias son las que se encargan de cubrir donde todavía no está la ciencia para explicarlo, y cada vez que se encuentra algo nuevo de la ciencia, se va quitando lo viejo de la creencia...
- Aaah, ya comprendo, o sea que dentro de unos años los juegos de hoy en día, donde podemos vivir en el cielo después de la muerte, van a pasar a ser de la serie de ciencia ficción, porque se va a encontrar que eso no es para nada real...
- Exacto, es solo cuestión de ir quitando clavos sueltos.
PD: La imagen del Resident Evil 5 (la de arriba de este postdata) es para mostrarte cómo te quedan los ojos después de 5 horas de vicio con el jueguito...
jueves, 17 de junio de 2010
"La única ley verdadera es aquella que conduce a la libertad"
Breve y conciso.
La vida es como la ves, pero yo lo digo de una forma diferente: "como crees verla". No por el hecho de que exista esa "vida", pues tú eres la vida. ¿Por qué? -porque me dí cuenta de que "hay muchas formas de ver las cosas" pero sólo hay una que es la verdadera. ¿Cómo lo sé? -si algún día ves las cosas x2 o xmás avísame, mientras no estés mareado, claro. ¿Cuál es? -La que ninguno ve, por la simplicidad de que tenemos una mente, y por mucho que nos empeñemos en intentarlo, nunca lo veremos completamente. Lo que no nos deja verla es la mente, el cerebro, los instintos y los pensamientos. Todo lo relacionamos con algo, ¿de dónde viene ese algo, entonces? -el "algo" viene con lo relacionado, en sí todo es un algo y por cada "algo" hay infinitos más. Yo estuve cerca, muy, de verla bien, pero sé que me es imposible, y los sentimientos también nublan mi forma de verla. Cuando uno dice: "Todo tiene que ver con todo, es una cadena gigante" se refiere a un individualismo colectivo, pero que también lo hace muchos.
Quizá no hayan entendido nada, y si me culpan de loco pues que así sea, pero como todo buen loco sé que no lo estoy.
La vida es como la ves, pero yo lo digo de una forma diferente: "como crees verla". No por el hecho de que exista esa "vida", pues tú eres la vida. ¿Por qué? -porque me dí cuenta de que "hay muchas formas de ver las cosas" pero sólo hay una que es la verdadera. ¿Cómo lo sé? -si algún día ves las cosas x2 o xmás avísame, mientras no estés mareado, claro. ¿Cuál es? -La que ninguno ve, por la simplicidad de que tenemos una mente, y por mucho que nos empeñemos en intentarlo, nunca lo veremos completamente. Lo que no nos deja verla es la mente, el cerebro, los instintos y los pensamientos. Todo lo relacionamos con algo, ¿de dónde viene ese algo, entonces? -el "algo" viene con lo relacionado, en sí todo es un algo y por cada "algo" hay infinitos más. Yo estuve cerca, muy, de verla bien, pero sé que me es imposible, y los sentimientos también nublan mi forma de verla. Cuando uno dice: "Todo tiene que ver con todo, es una cadena gigante" se refiere a un individualismo colectivo, pero que también lo hace muchos.
Quizá no hayan entendido nada, y si me culpan de loco pues que así sea, pero como todo buen loco sé que no lo estoy.
martes, 4 de mayo de 2010
"Juez"
"En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes, sedienta de catástrofes y hambrienta."
Vivimos, para vivir, y como todo ser vivo, nuestro único objetivo es reproducirnos, para que nuestra especie sobreviva. Pero cuando se tiene un cerebro de hombre subdesarrollado, ya no existe sólo el instinto, sino la razón con ello. Porque no somos la sublimidad en las especies, nos lo creemos, y así es como arbitramos. Aún no he encontrado ley que le adjudique al animal esa libertad, o a esa hierba, una vida. ¿Dónde está el derecho a la inteligencia colectiva?, porque no veo más que cafres zafios. Si uno sondea por las ramas de la experiencia, no encuentra hoja legal más que ficticia. Uno hace a su filosofía, sobre la mísma filosofía. Sí, todo es ciencia, no existe ese tal dios. ¿Saben cómo lo sé?, porque ví que no existía, así como algunos lo vieron existír. Lutero tenía conciencia sobre esto de tal forma, que impuso a la fe como inigualable a la razón. La fe es la utopía, con reglas basadas sobre lo real, pero inverosímil para ésta. El hombre me ha aturullado en varias ocaciones, por eso me impuse a mí mismo una regla, -La realidad no es más que lo que existe-.
Entonces, si tú eres el juez, dime quién debe vivir... ¿una laucha o yo?. Por mi, cualquiera da lo mismo, sentimentalmente.
Vivimos, para vivir, y como todo ser vivo, nuestro único objetivo es reproducirnos, para que nuestra especie sobreviva. Pero cuando se tiene un cerebro de hombre subdesarrollado, ya no existe sólo el instinto, sino la razón con ello. Porque no somos la sublimidad en las especies, nos lo creemos, y así es como arbitramos. Aún no he encontrado ley que le adjudique al animal esa libertad, o a esa hierba, una vida. ¿Dónde está el derecho a la inteligencia colectiva?, porque no veo más que cafres zafios. Si uno sondea por las ramas de la experiencia, no encuentra hoja legal más que ficticia. Uno hace a su filosofía, sobre la mísma filosofía. Sí, todo es ciencia, no existe ese tal dios. ¿Saben cómo lo sé?, porque ví que no existía, así como algunos lo vieron existír. Lutero tenía conciencia sobre esto de tal forma, que impuso a la fe como inigualable a la razón. La fe es la utopía, con reglas basadas sobre lo real, pero inverosímil para ésta. El hombre me ha aturullado en varias ocaciones, por eso me impuse a mí mismo una regla, -La realidad no es más que lo que existe-.Entonces, si tú eres el juez, dime quién debe vivir... ¿una laucha o yo?. Por mi, cualquiera da lo mismo, sentimentalmente.
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